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Rehabilitación tras una cesárea

cicatriz cesárea

¿Has sido madre por cesárea? ¿Sabes que es lo que debes tener en cuenta cuando vuelvas a casa? Hoy vengo a hablarte de los cuidados a tener si has sido mama por cesárea, explicarte en que consiste realmente la intervención y por qué es fundamental que la rehabilites siempre, siempre, siempre con un Fisioterapeuta de suelo pélvico.

Tabla de contenidos

¿En qué consiste la cesárea?

La cesárea es un procedimiento quirúrgico que se realiza de forma programada (efectiva) o con carácter de urgencia para extraer al bebé a través de la pared abdominal si surgen complicaciones durante el parto.

En general, se programa ante los riesgos que pueda conllevar un parto vaginal, si hay problemas con la placenta o en función de la posición del bebé, como son la presentación podálica, ya que no se realizan partos de nalgas en todos los hospitales.

Para poder llegar al bebé durante la intervención se debe hacer incisión en varias capas que luego se suturan con puntos reabsorbibles en sentido inverso o grapas (cada vez con menos frecuencia). Estas capas son:

  • Piel y tejido subcutáneo: la piel del abdomen y capa grasa para acceder a los músculos.

  • Musculatura abdominal: se cortan mediante incisión o se separan.

  • Peritoneo: membrana bajo la musculatura que recubre las vísceras.

  • Útero: se corta la pared uterina para extraer al bebé.

La recuperación es por lo general más larga que en un parto vaginal dado el carácter quirúrgico de la intervención y la complejidad de la misma.

En España los datos fluctúan pero se sitúan en general del 25 al 30 por ciento de los partos, un porcentaje elevado teniendo en cuenta que la Organización Mundial de la Salud sugiere que tasas superiores al 10-15 por ciento de los partos no se asocian con reducción en la mortalidad ni de la madre ni del bebé.

La estancia en el hospital puede durar de 3 a 5 días a criterio médico, aunque generalmente se produce antes si no hay ningún tipo de complicación para la madre ni para el bebé.

Cómo llevar la recuperación postcesárea en casa de forma segura

Una vez en el hogar se recomienda mantener un buen nivel de hidratación y alimentación equilibrada para recuperar la herida, evitar los esfuerzos abdominales para defecar, descansar y cuidar la herida quirúrgica manteniéndola seca y limpia para evitar infecciones. Si es necesario es recomendable tomar laxantes o usar enemas para evitar empujes al evacuar.

Los esfuerzos deben atenuarse durante los primeros días, especialmente si se va a dar el pecho, intentando variar las posiciones de lactancia, evitar el porteo precoz y llevar ropa holgada que no comprima la cicatriz.

Las sensaciones que suelen producirse tras la cirugía varian en función de cada mujer y pueden incluir:

  • Dolor e inflamación

  • Cansancio

  • Sensación de tirantez en la zona de la herida y hacia el abdomen

  • Hiposensibilidad de la piel

  • Hormigueo o picor

  • Alteraciones en las sensaciones de llenado y vaciado de la orina y heces

  • Dificultad para moverse y miedo al movimiento

  • Alteraciones en el estado de ánimo fruto del baile hormonal, adaptación a la maternidad y el propio proceso de recuperación unido a la vivencia del parto.

“Es común experimentar incontinencia urinaria o de gases los primeros días tras la cesárea fruto de la inflamación. Además durante un tiempo se altera la sensibilidad al llenado de las heces y la orina pudiendo aparecer estreñimiento”.

Consejos para la rehabilitación temprana

En general siempre recomiendo a todas las mamás que hallan tenido una cesárea acudir a tratamiento de forma precoz, es decir, 3 a 4 semanas tras la intervención.  Realizar tratamiento tempranamente permite que podamos facilitar mucho la regeneración, aliviar el dolor y mejorar la sensibilidad. Herramientas como la radiofrecuencia y la neuromodulación percutánea ayudan a estos objetivos de una forma respetuosa en las primeras semanas.

“La radiofrecuencia es un tratamiento de electroterapia que emite ondas electromagnéticas de alta frecuencia que favorecen la regeneración del tejido a distancia, por tanto su uso es muy útil tanto en fases agudas como más avanzadas y especialmente en el caso de cicatrices como la cesárea.”

Una vez pasada esa fase Fisioterapia te ayudará a hacer un trabajo más profundo sobre la cicatriz, mejorando los planos de deslizamiento que fueron cortados en la intervención evitando así la formación de adherencias que pueden generar dolor y otras molestias a largo plazo.

Conforme tu cicatriz vaya sanando será más fácil reentrenar tu musculatura abdominal, moverte con libertad y recuperar tu cuerpo.

Fisioterapia postcesárea: técnicas y herramientas para la recuperación

Por tanto, te preguntarás, ¿Qué técnicas son las más utilizadas en consulta para rehabilitar una cesárea? Te describo a continuación las más habituales:

  • Radiofrecuencia.
  • Neuromodulación invasiva.
  • Punción seca.
  • Terapia manual e instrumental (ganchos, ventosas, vibración)
  • Ejercicio terapéutico.

“Las técnicas invasivas si son aceptadas por la paciente ayudan mucho a evitar la formación de adherencias. Destacar que la terapia manual debe aplicarse siempre tanto a nivel superficial como interno (via vaginal y/o rectal).”

Uno de los mitos más extendidos es que si has tenido un parto por cesárea no debes rehabilitar el suelo pélvico porque como no ha pasado el bebé por el canal vaginal no hay nada que trabajar a nivel ginecológico. Lejos de esta afirmación se encuentra la realidad: la cesárea es una intervención quirúrgica que habrá que rehabilitar siempre.

Masaje en casa para recuperar la cicatriz

Tu fisioterapeuta te explicará como masajear tu cicatriz para recuperar la movilidad y la sensibilidad. Normalmente explicamos esta técnica pasadas las 6 a 8 semanas, cuando ya tenemos garantía de la buena evolución de la cicatriz tanto por dentro como por fuera y exista autorización médica para ello.

Se debe comenzar siempre por técnicas suaves realizando trazos y movimientos circulares, pellizqueos y estiramientos transversales y longitudinales al tejido. Utilizar texturas para pasar por la piel ayuda a mejorar la sensibilidad, puedes utilizar bastoncitos de algodón, vibración y ventosas para mover tu cicatriz. Además el uso de parches cicatrizantes y geles siliconados reductores de cicatrices contribuyen a mejorar la tracción sobre los bordes y reduce la cicatriz.

Es super importante que sigas cuidando la piel durante el primer año, piensa que la cicatriz es un tejido nuevo y vivo, que seguirá cambiando durante meses.

Cuándo reanudar la actividad física

En el postparto inmediato están totalmente contraindicados los ejercicios vigorosos y esto es especialmente importante tras una cesárea. Existe un periodo de vulnerabilidad, en la que el tejido precisa descanso y movimiento “relativo” para sanar.

Por lo general podrás comenzar a hacer ejercicios de tipo abdominal siempre con supervisión de tu Fisioterapeuta de Suelo pélvico pasadas las 8 semanas. Los ejercicios de fuerza siempre deben realizarse tras una evaluación exhaustiva de tu abdomen y de tu suelo pélvico, con un buen control de la respiración para evitar crear presiones sobre la pelvis.

Puedes hacer ejercicios en fase precoz de movilidad de caderas, pelvis y estiramientos, lo que facilitará la llegada de sangre y la cicatrización, evitando posiciones invertidas.

También puedes empezar de forma precoz a realizar activaciones del músculo transverso muy suaves en espiración para activar la parte profunda de tu abdomen.

Sanar la emoción: de la herida física a la emocional

La cesárea como intervención quirúrgica puede producir una serie de sentimientos en la madre respecto al nacimiento. En muchos casos el procedimiento es bien aceptado y produce una sensación de alivio en la mujer al entenderse que se hizo por motivos médicos pero en muchos otros no solo es una herida quirúrgica sino emocional.

A veces están presentes sentimientos como tristeza, decepción por el tipo de parto que se esperaba tener, sentimientos de ambivalencia que mezclan la felicidad con la llegada del bebé y un sentimiento de culpa por pensar que su cuerpo ha fallado… todo ello necesita apoyo, atención y ser sanado desde la emoción y desde el propio cuerpo.

He tenido en consulta muchas mujeres con malos recuerdos en torno a su parto por cesárea, con cicatrices insensibles que nunca tocan, porque no se han reconciliado con su cuerpo, porque no han querido tocar su cicatriz, y lo que no se mira y no se toca, no existe.

La rehabilitación te ayudará poco a poco a devolver ese órgano a tu cuerpo, a sanar la herida desde la parte funcional, lo que puede mejorar también el bienestar psicológico.

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Difusión, educación, vivir nuestro cuerpo y nuestra anatomía de forma consciente, plena y sin tabús.

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