Síndrome genito-urinario en la menopausia

¿Sientes pérdida de elasticidad en tu vagina? ¿Sensación de sequedad o molestias durante las relaciones sexuales? ¿Se te ha empezado a escapar el pis? ¿Tienes más de 50 años?

Lo que te pasa tiene nombre, y hay luz detrás del túnel.

Si estas en el climaterio o menopausia y has empezado a notar síntomas como los descritos tal vez sufras de Síndrome genital urinario. El síndrome genital urinario se produce por la caída del nivel de estrógenos lo que ocasiona alteraciones tróficas del sistema genital, con atrofia vaginal, adelgazamiento de la mucosa e hipersensibilidad epitelial.

El síndrome genital urinario produce un adelgazamiento del epitelio genital, marcado por la caída de los estrógenos, haciendo que la vagina pierda elasticidad

Edurne Escalada

¿Qué papel tienen los estrógenos?

Para que entendamos mejor como la caída de los niveles de estrógenos nos afectan primero debemos entender que es lo que ellos favorecen en nuestro sistema genital.

Nuestra vagina se encuentra colonizada por unos lactobacilos que ayudan al correcto control de nuestra flora, protegiéndonos de la colonización de sustancias patógenas creando un medio ácido.

Estos lactobacilos se llaman bacilos de Doderlein, y necesitan glicógeno para alimentarse y mantener su metabolismo, produciendo ácido láctico. El glicógeno se obtiene a través del epitelio escamoso vaginal y esta favorecido precisamente por los estrógenos; de modo que una caída de estrógenos debilitará la flora vaginal, elevará el pH y disminuirá las secreciones vaginales.

Además los estrógenos ayudan a mantener el grosor del epitelio vaginal así como sus niveles de humedad. La pérdida de rugosidad del epitelio de la vagina también será causa de atrofia de las paredes vaginales, debido en gran medida a la alteración de los niveles de colágeno que sostienen las paredes vaginales.

La musculatura del suelo pélvico está formada por tejido conectivo en un 80 por ciento, así que la aparición de prolapsos de órganos pélvicos también aumenta con el climaterio.

Por otra parte, la caída estrogénica también afecta a nivel de otros órganos con receptores hormonales como son la vejiga o la uretra, que también puede perder su capacidad elástica, produciendo irritación, sensación de urgencia miccional e imperiosidad.

Síntomas del Síndrome genital urinario

La alteración a nivel de las mucosas y de los tejidos conectivos acaba afectando en todas las dinámicas pélvicas: miccional, defecatoria y sexual.

Se unen la falta de lubricación, la pérdida de elasticidad y sostén de los órganos pélvicos y la atrofia de la vagina pudiendo dar una serie de síntomas y signos diversos:

  • Aumento de la frecuencia urinaria
  • Infección urinaria postcoital
  • Urgencia miccional
  • Incontinencia de orina
  • Dispareunia
  • Hiposensibilidad coital
  • Déficit orgásmico
  • Prolapso de órganos pélvicos
  • Estreñimiento
  • Nicturia
  • Disminución de la capacidad vesical

La vida sexual de la mujer puede verse afectada. La perdida de elasticidad vaginal puede hacer que el coito sea doloroso. Además la sensibilidad puede verse afectada al haber menor trofismo a nivel clitoriano , con dificultades para llegar al orgasmo.

El malestar vaginal puede acabar produciendo pérdida de la libido, evitando la intimidad con la pareja y afectando a su bienestar.

Edurne Escalada

Cómo minimizar el impacto del síndrome genital urinario

El impacto que la caída de estrógenos tenga a nivel de nuestro sistema pélvico puede depender en gran medida de la prevención y de nuestro estilo de vida, por ello es recomendable:

  • Mantenerse activa: hacer deporte, sobretodo ejercicios de fuerza y trabajo de cardio. El sedentarismo es enemigo de nuestro cuerpo y también de nuestro suelo pélvico.
  • Hábitos saludables: sobretodo evitar el tabaco, el alcohol y llevar una alimentación sana y rica en vitaminas a base de verduras, carne, pescado, frutas y huevos.
  • Beber una cantidad correcta de agua y cuidar nuestros hábitos urinarios: si no bebes agua tu sistema urinario no podrá realizar correctamente sus funciones de llenado-vaciado. Si tienes urgencia o incontinencia NO BEBER no hará que mejore tu problema, lo empeorará.
  • Ser conscientes de la zona pélvica: debemos mover nuestra vagina, ser conscientes de como es nuestro sistema pélvico y genital. Conocerlo y cuidarlo. Visitar a un Fisioterapeuta de Suelo pélvico es fundamental para mejorar el autoconocimiento de la zona y aprender ejercicios específicos que ayudarán a tu periné. Además terapias como la radiofrecuencia y las ondas de choque ayudan a mejorar la calidad del colágeno y el trofismo genital.
  • Mimar tu vulva-vagina: la hidratación es importante. Al igual que cuidas la piel de tu rostro también lo necesita tu vulva y tu vagina. Para ello usa: hidratantes, lubricantes (en el sexo) y si es necesario terapia de choque con óvulos.

Y tú, ¿Sufres atrofia vaginal? ¿Se te escapa el pis? ¿Tu vida sexual no es como antes? Pide asesoramiento con profesionales en salud íntima.

Vejiga Hiperactiva, la incomodidad está servida

¿Vas muchas veces al lavabo? ¿Te despiertas por la noche para ir a hacer pis? ¿Tienes constantemente ganas de orinar aunque ya hallas ido? Tal vez tengas una hiperactividad vesical.

¿Qué es la hiperactividad vesical?

La hiperactividad vesical se caracteriza por un deseo recurrente, en ocasiones imperioso y/o súbito de hacer pis, con elevada frecuencia miccional y en ocasiones volúmenes excesivamente pequeños, lo que llamamos polaquiuria.

Es una disfunción del sistema nervioso parasimpático, que se puede acompañar de alteraciones motoras, estructurales y de la estática pelviana.

Produce gran incomodidad en quien lo sufre dado que hace que el paciente acude demasiadas veces a orinar, no pueda posponer el deseo o tenga dolor.

En ocasiones aparta incluso de la vida social y del deporte, y puede ser causa de depresión.

La hiperactividad vesical se valora idealmente haciendo un examen urodinámico, en el que se llena la vejiga y se anota cuándo aparece el primer deseo miccional, cuando este deseo se vuelve doloroso y la capacidad de llenado de la vejiga; es decir, su acomodación.

La urodinámica es una prueba urológica, y debería ser realizada siempre que se sospeche de una hiperactividad vesical con hiperactividad detrusoriana, en cuyo caso se precisan a veces la toma de anticolinérgicos.

No obstante desde la fisioterapia tenemos otras herramientas como el calendario miccional que nos da muchísima información sobre los hábitos, ingestas y volúmenes de vaciado de la vejiga, lo que nos sirve tanto como diagnóstico como tratamiento.

Funcionamiento de la vejiga

La vejiga es un órgano cubierto por una capa musculosa lisa y una submucosa, controlada por el sistema nervioso vegetativo o sistema nervioso autónomo, el mismo que controla la función intestinal, respiratoria o cardíaca. Está mediado por una serie de neurotransmisores y ligado al sistema emocional (hipófisis), de ahí que los estados de ansiedad o depresión modifiquen la actividad visceral.

La uretra por su parte es la continuación de la vejiga, con una longitud variable entre hombres y mujeres de unos 20 cm, siendo la del hombre más larga y teniendo varias porciones que atraviesan la próstata. La uretra posee dos esfínteres, uno interno con actividad neurovegetativa o involuntario y otro externo con actividad somática o voluntaria. En condiciones de llenado deben encontrarse cerrados y por contra relajados en fase de vaciado.

El tono esfinteriano también está regulado por el sistema nervioso vegetativo, y al igual que la vejiga tiene unos receptores que responden a la liberación de determinados transmisores.

Cómo funciona nuestra vejiga

El deseo miccional viene marcado por la sensibilidad de nuestra vejiga, cuyos receptores avisan a determinados volúmenes cuándo es la hora de vaciar, en cuyo momento decidimos orinar o posponer.

Conforme se estira la vejiga en su llenado, se activan los receptores que nos indican que debemos orinar. En este momento si decidimos orinar el detrusor se contraerá y los esfínteres se relajarán permitiendo la micción. Cuando hallamos terminado el vaciado los esfínteres se contraerán y la vejiga deberá relajarse de nuevo para seguir permitiendo el llenado.

La vejiga hipersensible o hiperirritable se produce cuando los receptores de llenado nos avisan demasiado pronto, haciendo que el primer deseo aparezca muy rápido para un volúmen inferior a lo normal.

Por su parte, la hiperactividad del detrusor (músculo que recubre la vejiga) se produce cuando este se contrae a volúmenes demasiado pequeños haciendo que aparezcan ganas de hacer pis.

Podemos pues tener una vejiga hiperactiva tanto por alteración sensitiva como por alteración motora, y en función del tipo de hiperactividad el tratamiento será uno u otro.

Los motivos de la hiperactividad vesical incluyen:

  • Toma de excitantes e irritantes
  • Alteración del sistema vegetativo
  • Problemas renales
  • Envejecimiento de la vejiga
  • Dilatación de la uretra
  • Alteraciones del sueño
  • Trastornos emocionales
  • Ansiedad
  • Malos hábitos

«Los motivos son diversos, las causas distintas y deben ser evaluadas. Recuerda que el síntoma es solo síntoma, no explica lo que tienes.»

Edurne Escalada

Hiperactividad vesical como alteración miofascial

En ocasiones la hiperactividad vesical es el resultado de una alteración miofascial, produciendo una rotura en la tensegridad, estabilidad y movimiento de las diferentes estructuras extra y endopelvicas que controlan la gestión de la presión y favorecen las dinámicas pélvicas (miccional, defecatoria y sexual).

En resumidas cuentas, acaba produciéndose un fallo en el soporte, estabilización y elasticidad-resistencia de las diferentes estructuras ligamentosas, fasciales y musculares y esto conduce a un desequilibrio del sistema vegetativo que altera la vejiga.

Puede existir además tenesmo vesical (sensación de no vaciar bien la vejiga o escozor como si hubiese infección), dolor vesical, hormigueos, sensación de pesadez en el pubis y en el periné, molestias asociadas en caderas, ingles o zona lumbar.

En estos casos la urodinámica puede ser normal, y la/el paciente tener la sintomatología descrita. Suele ser común en vejigas hipersensibles más que en hiperactividades detrusorianas.

La presencia de puntos gatillo miofasciales es habitual en estos pacientes, así como alteraciones de tipo vascular e incluso atrapamientos pudendales.

Tratamiento funcional de la vejiga

La rehabilitación funcional de la vejiga consistirá en medidas comportamentales, reeducación de hábitos, autoconocimiento de la región pélvica y perineal, mejora de la propiocepción pélvica, terapia manual, aspiraciones diafragmática, neuromodulación, punción seca, radiofrecuencia pélvica, reeducación abdomino-pelviana, terapia visceral, etc.

«L@s pacientes suelen responder muy rápido a la terapia, aunque la parte activa siempre será necesaria. El equilibrio emocional es básico, en una disfunción que tiene un fuerte componente emocional y sensorial»

Edurne Escalada

El suelo pélvico y las mucosas guardan relación con la vejiga

El suelo pélvico guarda una relación estrecha con la vejiga y los órganos de la pelvis menor por su continuidad miofascial y por estar ligada su actividad a la micción y al llenado. Además tener una musculatura con un tono y reflejos adecuados se asocia a un mejor trofismo, vascularización e inervación tanto por la parte sensitiva como por la parte motora.

La atrofia vaginal, el envejecimiento de los tejidos, la menopausia y alteraciones hormonales pueden deteriorar las mucosas y el suelo pélvico. No es raro por tanto encontrar pacientes que desde la menopausia (ya sea natural o por inducción por alguna enfermedad), empiecen a presentar síntomas como los descritos. En la exploración se pueden encontrar otros hallazgos como sequedad, pérdida de elasticidad tisular, falta de tono de la musculatura pélvica o hiperactividad del suelo pélvico.

Además la recurrencia de infecciones urinarias puede producir posteriormente una hiperactividad vesical. La mucosa se irrita ante las infecciones produciendo un espasmo de la musculosa, que pueden perpetuar los síntomas de la infección incluso una vez resuelta.

L@s pacientes con alteraciones del tránsito intestinal también pueden verse afectad@s, ya que su sistema común mucoso está afectado por un desequilibrio de la microbiota, pudiendo haber disbiosis. Puede verse en pacientes con síntomas de intestino irritable, enfermedad celiaca, de crohn y en sensibilidades al gluten, lactosas o sorbitol.

Los pacientes sometidos a radioterapia o tratamientos de quimioterapia también están en riesgo de desarrollar estos síntomas.

El diagnóstico pues por parte de un Fisioterapeuta experto en salud pelviperineal, el soporte médico por parte de Urólog@s, incluso el trabajo interdisciplinar con otros profesionales de la salud como nutricionistas y psicólogos será fundamental para resolver el cuadro.

Suelo pélvico y dolor lumbar

¿Conoces el papel que el suelo pélvico tiene en la aparición y perpetuación del dolor lumbar? ¿Padeces dolor lumbar desde hace tiempo? Si este es tu caso, si no has respondido a los tratamientos habituales: fisioterapia, higiene postural y actividad física; tu problema podría venir de ahí abajo.

Dolor lumbar, dolor sacroilíaco y pseudociático

El dolor en la parte baja de la espalda puede manifestarse tanto sobre la propia columna lumbar (lo que llamaríamos la «cintura»), descender o enfocarse en las articulaciones sacroilíacas (los «hoyuelos» a la altura de los glúteos) o incluso irradiar hacia las extremidades inferiores en forma de ciatalgia.

Causas de aparición del dolor

Este tipo de dolores pueden aparecer de forma aguda debido a traumatismos, malos gestos, espasmos musculares o por brotes en pacientes con patología reumática inflamatoria; no obstante en la mayoría de los casos tienden a la cronificación, asociándose o no a procesos degenerativos de la columna. La falta de actividad física, el estrés, problemas biomecánicos de las extremidades inferiores y desequilibrios del CALP (complejo lumbo-abdomino-lumbopélvico) son algunas de las causas que perpetúan el cuadro.

También se asocian a problemas viscerales, estreñimiento, hipertonías pélvicas y cirugías abdominales que crean un desequilibrio en la buena gestión de la presión abdominal.

El dolor lumbar es heterogéneo, habitualmente multifactorial y ligado como en todos los casos al contexto biopsicosocial de la persona. El miedo al movimiento, la realización excesiva de pruebas de imagen para encontrar un diagnóstico y las conductas catastrofistas por parte de los pacientes e incluso a veces influidas por los propios profesionales de la salud pueden ser causa de cronicidad.

Influencia del CALP sobre el dolor lumbar

El CALP o complejo lumboabdomino-pélvico tiene una tremenda influencia en como las presiones se gestionan dentro de nuestro abdomen y nuestra pelvis menor. La columna lumbar forma parte indivisible de este CALP, influye sobre él y sufre cuando el sistema falla.

Diafragma

Músculo respiratorio de orientación anterio-posterior y sentido latero-lateral, es el mayor hiperpresor del abdomen y la principal bomba linfática.

Se comporta como un pistón descendiendo con la inspiración y ascendiendo con la espiración. Debe tener un tono adecuado y para ello precisa que la respiración se realice de forma adecuada, con una buena colocación de la espalda y la parrilla costal.

Las situaciones que pueden producir hipertonías diafragmáticas son: estrés emocional crónico, el bruxismo, problemas digestivos, patología respiratoria, adicción al tabaco y posiciones de decaimiento de la zona dorsal que no permiten una movilidad adecuada.

Pared abdominal

Está formada de dentro hacia afuera por el transverso abdominal, los oblicuos externo, interno que se extienden lateralmente y en la parte anterior por los rectos abdominales.

En el centro las aponeurosis y expansiones musculares se unen para formar la línea alba (tejido conectivo que transmite y gestiona las fuerzas que llegan de dicha musculatura).

En este contexto será el transverso el que más nos interesará ya que por lo general tiende a la «atrofia» y a desprogramarse fácilmente haciendo que la pared abdominal se abombe ante los incrementos de la presión y haciendo que el suelo pélvico acabe pagando las consecuencias.

El transverso abdominal es el primero que debe activarse ante cualquier aumento de la presión abdominal seguido del resto de músculos de la pared abdominal.

Anillo óseo: columna lumbar, sacro e ilíacos

La columna lumbar está formada por 5 vértebras que se expanden desde la L1 a la L5, se unen a través de discos y a través de carillas articulares confiriendo una multitud de movimientos tanto de flexo-extensión, como inclinaciones, rotaciones y movimientos combinados.

La musculatura lumbar y abdominal tiene la capacidad de realizar dichos movimientos siempre precedido por una pre-activación de la musculatura profunda.

La columna lumbar se ancla al sacro a través de la L5-S1 y este mismo sacro se engancha a la pelvis a través de unas articulaciones conocidas como sacroilíacas que realizan pequeños movimientos de deslizamiento.

El sacro está íntimamente relacionado con toda la vida visceral de la pelvis menor a través de fascias, ligamentos y expansiones de tejido conectivo. Toda la musculatura perineal se engancha al cóccix por detrás y por delante hasta el pubis, formando una especie de paraguas.

Además en la zona lumbar la Fascia Toracolumbar sirve de anclaje a las expansiones de la musculatura abdominal entretejiéndose con otras fascias como la fascia renal.

Suelo pélvico

El suelo pélvico es el último elemento de amortiguación de la presión. Esta formado por dos triángulos: el triángulo anterior del periné y el posterior. Ambos triángulos se definen por su posición por encima y debajo del transverso profundo del periné, siendo el triangulo anterior más superficial y formado por musculatura con función preferentemente sexual y el triángulo posterior se dirige hacia la cara posterior y en profundidad formado el elevador del ano.

Si quieres visualizar con más detalle como es tu pelvis y tu suelo pélvico haz click aquí

El suelo pélvico tiene entre sus funciones asegurar la continencia, la micción, la defecación y la sexualidad. Las disfunciones perineales son habituales tanto por incontinencia, como por dolor. Cuando hay un exceso de presión sobre la pelvis puede dañarse la continencia y producir una caída de los órganos a través del orifico vaginal y anal, lo que conocemos como prolapsos. El suelo pélvico debe activarse de forma refleja ante los incrementos de la presión abdominal en la misma medida que lo hace el tranverso, lo que conocemos como sinergia abdomino-perineal.

Cómo influye el suelo pélvico en el dolor lumbar

En ocasiones el dolor lumbar se asocia a problemas del suelo pélvico o de las vísceras de la pelvis menor. Si las presiones no se están gestionando bien puede haber problemas de hipotonía o hipertonía muscular, exceso de tracción sobre los ligamentos produciendo un descenso de algún órgano y siendo causa de dolores referidos a la zona lumbar y lumbosacra.

En otros casos puede haber adherencias dentro de la pelvis posteriormente a una cirugía, a un parto, o por alteraciones de tipo menstrual o ginecológico, sdr del dolor miofascial pélvico, alteraciones en la movilidad de la cadera que se une a la pelvis y a la musculatura perineal a través de los obturadores internos, etc. Todo esto también es causa de dolor referido en la parte baja de la espalda.

Sea como fuera, si los tratamientos habituales no han dado resultado, si las pruebas de imágen son normales siempre habría que considerar el papel de la pelvis menor y del suelo pélvico en la perpetuación del dolor.

La valoración funcional fisioterápica resulta fundamental si quieres hacer un buen abordaje de ese CALP, que como ya hemos visto es un sistema…no podemos olvidarnos del periné solo porque sea un tabú. La Fisioterapia Pelviperineal se encarga de la valoración, readaptación de la zona lumbo-pélvica-perineal desde una perspectiva no solo uroginecológica sino traumatológica.

Las disfunciones asociadas a los órganos: estreñimiento, incontinencia, urgencia miccional o defecatoria a veces no aparecen hasta el final, no son el primer elemento que da la cara, pero sí lo es el dolor lumbar.

Cómo se valora el suelo pélvico

Para valorar el suelo pélvico hay que hacer una valoración que incluya el CALP al completo: diafragma, columna lumbar y pared abdominal. La ecografía dinámica da muchísima información sobre el comportamiento de la pared abdominal tanto como valoración como para tratamiento.

La valoración perineal es de tipo ginecológico, eso es intracavitario (vía vaginal y/o rectal). Se realiza un examen pélvico para ver el funcionamiento de las estructuras de la pelvis menor.

Los Fisioterapeutas expertos en este área no somos ginecólogos, somos fisios que valoramos función, solo que sobre una zona que es menos «accesible» y más «íntima»

Pregunta a tu fisioterapeuta de confianza si conoce algún profesional especialista a quién pueda derivarte, consulta con él/ella la conveniencia de hacer un exámen pélvico. Si no es este el caso busca un centro sanitario homologado dónde puedes encontrar profesionales que nos dedicamos a esta área. Igualmente puedes consultar a los colegios profesionales de cada comunidad.

Si quieres saber en que consiste la valoración del suelo pélvico click aquí

Disfunciones habituales que pueden producir dolor lumbar

Ahora te dejo una lista de disfunciones/problemas habituales que pueden afectar al suelo pélvico y dar dolor lumbar, sacroilíaco y ciático.

  • Partos instrumentalizados
  • Malas posiciones del cóccix
  • Infecciones urinarias de repetición
  • Prolapsos de órganos pélvicos
  • Hipertonías pélvicas
  • Adherencias pélvicas
  • Cicatrices abdominales
  • Endometriosis
  • Sdr del elevador del ano
  • Estreñimiento de tipo distal

Los cambios a nivel tisular marcados por la menopausia, el embarazo, el parto y cualquier alteración uro-ginecológica pueden ser causa de dolor lumbar y coexistir a la vez.

Tratamiento del dolor lumbar desde el suelo pélvico

Una vez realizada la valoración funcional el fisioterapeuta decidirá que técnicas realizar para ayudarte con tu dolor lumbar, estas técnicas comprenden:

  • Terapia manual intracavitaria (vaginal/rectal)
  • Terapia manual y técnicas miofasciales externas
  • Punción seca
  • Técnicas descongestivas
  • Técnicas moduladoras del dolor
  • Ejercicio activo de reeducación abdominal-pelviana
  • Terapia por radiofrencuencia
  • Reeducación postural

Los tratamientos siempre tienen asociada una parte pasiva y activa que precisan paciencia y auto-responsabilidad del paciente en el cuidado de su salud.

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Beneficios de la terapia manual en el embarazo

Hoy vengo a hablaros un poquito más acerca del embarazo, los cambios en el cuerpo de la gestante de como la Fisioterapia puede ayudaros enormemente a tener una gestación más saludable. Muchos estudios respaldan el ejercicio físico, la alimentación y el descanso como los pilares básicos para garantizar un buen embarazo y prevenir la aparición de diferentes complicaciones como son la preeclampsia, la diabetes gestacional, el estrés y el dolor musculoesquelético.

Cuanto mejor salud goce la mamá, mejor salud gozará el bebé y es fundamental para ello atender a todos los aspectos que intervienen sobre dicha salud; es necesario que exista un equilibrio entre las adaptaciones mecánicas, los cambios hormonales y emocionales. Pero yo digo, ¿Qué ocurre cuando aún haciendo todo lo que hay que hacer para garantizar un buen embarazo la mamá tiene dolor, pérdidas de orina, estreñimiento o molestias digestivas?

Por suerte, la Fisioterapia entre sus muchas herramientas dispone de la Terapia Manual, un conjunto de técnicas que ayudarán a la futura madre a encontrar un bienestar completo y a preparar su cuerpo para el momento de la concepción.

¿Qué es la Terapia Manual?

Se define como Terapia Manual al conjunto de técnicas destinadas al tratamiento de las condiciones neuro-músculo-esqueléticas disfuncionales del ser humano, mediante manipulaciones manuales musculares y articulares y que conducen al alivio del dolor y restablecimiento del movimiento.

Se incluyen en ellas las manipulaciones de alta velocidad, las movilizaciones lentas, los estiramientos, la terapia miofascial, el tratamiento manual de los puntos gatillo, etc.

La aplicación de la Terapia Manual resulta especialmente útil en el embarazo, siempre atendiendo a las características propias del cuerpo de la gestante, ejecutadas en la medida, intensidad y estructuras apropiadas consigue aliviar el dolor, mejorar el movimiento y crear un tremendo bienestar en la mujer.

Objetivos de la Terapia Manual durante el embarazo

La terapia manual tiene múltiples beneficios para la mujer gestante, y se puede aplicar para aliviar diferentes dolores y reestablecer el movimiento de diversas estructuras:

  • Mejorar la movilidad diafragmática y de las costillas
  • Aliviar tensión cervical y mandibular
  • Mejorar la movilidad de las diferentes cavidades y fluidos
  • Disminuir la tensión del útero facilitando el movimiento del bebé
  • Aliviar dolores lumbares y pélvicos
  • Mejorar la circulación de retorno de las piernas
  • Aliviar la tensión de la cadena posterior de las piernas y la planta del pie
  • Mejorar la axialidad y la capacidad de elongación de la gestante
  • Disminuir la tensión abdominal y de la línea alba
  • Prevenir la aparición de dolores dorsales
  • Aliviar molestias digestivas y el estreñimiento
  • Contribuye a mejorar la propiocepción del periné
  • Prepara el canal de parto y la pelvis para el parto

La Terapia Manual ayuda a la mujer durante el embarazo a tener una mejor adaptación a los cambios biomécanicos, aliviando el dolor, mejorando la movilidad y aportando bienestar, así como preparando la pelvis y el suelo pélvico para el parto

Cuándo acudir a hacer un valoración con tu Fisioterapeuta

Si estás pensando en quedarte embarazada te diré que es muy interesante que previamente hagas una visita a tu fisioterapeuta experto en Uroginecología y Obstetrica ¿Porqué? Porque nos da una gran cantidad de información conocer de que base partimos, esto es conocer la tipología de la futura mamá que puede determinar la capacidad que su esqueleto tiene a los diferentes cambios durante la gestación. De esta forma conoceremos los puntos débiles y fuertes y podremos ofrecerte un programa más adaptado de cara al embarazo.

Igualmente podemos asesorarte en cuanto a ejercicio físico prenatal, aconsejarte sobre pautas para que tengas un embarazo más saludable y prevenir problemas futuros. Igualmente establecer un plan de preparación a la maternidad puede ser muy útil y ayuda a la mujer a conocer la mecánica del parto así como enseñar que ejercicios realizar para mejorar la dilatación, control de la respiración, etc.

Si ya te has quedado embarazada y has empezado a notar molestias, tirantez o sobrecarga, por ejemplo de la zona lumbar o si quieres asesorarte sobre cuestiones como el masaje perineal, el trabajo de la pelvis o el suelo pélvico, nunca es tarde para que acudas a valorarte.

Si además es tu segundo hijo, si ya tenías algún problema previo como incontinencia urinaria o estreñimiento no dudes en hacerte una valoración.

Problemas que aborda la Fisioterapia Obstétrica con Terapia Manual

Son muchas las disfunciones sobre las que puede actuar la Fisioterapia tanto con terapia manual como por medio de reeducación postural y ejercicio terapéutico:

  • DOLOR LUMBAR
  • DOLOR DE CADERAS
  • DOLOR PUBICO
  • MOLESTIAS ABDOMINALES
  • CIATALGIAS Y DOLORES SACRO-ILÍACOS
  • CONTRACTURAS Y PESADEZ CERVICAL
  • EDEMA DE LAS PIERNAS Y VARICES
  • VARICES VULVARES Y CONGESTIÓN DE LA PELVIS
  • PÉRDIDAS DE ORINA
  • ESTREÑIMIENTO
  • NAÚSEAS Y REFLUJO
  • HINCHAZON DE LAS MANOS

Igualmente la realización de ejercicio es imprescindible durante los 3 trimestres de gestación. Si quieres saber más sobre ejercicio físico en el embarazo click aquí.

El suelo pélvico es otra de las estructuras que habrá que valorar durante la gestación, ya que su tono debe adaptarse junto a la faja abdominal y el resto de las estructuras a las cargas biomecánicas. Además es muy interesante trabajar su movilidad, propiocepción y elasticidad de cara al parto, sobretodo en el último trimestre del embarazo.