Síndrome genito-urinario en la menopausia

¿Sientes pérdida de elasticidad en tu vagina? ¿Sensación de sequedad o molestias durante las relaciones sexuales? ¿Se te ha empezado a escapar el pis? ¿Tienes más de 50 años?

Lo que te pasa tiene nombre, y hay luz detrás del túnel.

Si estas en el climaterio o menopausia y has empezado a notar síntomas como los descritos tal vez sufras de Síndrome genital urinario. El síndrome genital urinario se produce por la caída del nivel de estrógenos lo que ocasiona alteraciones tróficas del sistema genital, con atrofia vaginal, adelgazamiento de la mucosa e hipersensibilidad epitelial.

El síndrome genital urinario produce un adelgazamiento del epitelio genital, marcado por la caída de los estrógenos, haciendo que la vagina pierda elasticidad

Edurne Escalada

¿Qué papel tienen los estrógenos?

Para que entendamos mejor como la caída de los niveles de estrógenos nos afectan primero debemos entender que es lo que ellos favorecen en nuestro sistema genital.

Nuestra vagina se encuentra colonizada por unos lactobacilos que ayudan al correcto control de nuestra flora, protegiéndonos de la colonización de sustancias patógenas creando un medio ácido.

Estos lactobacilos se llaman bacilos de Doderlein, y necesitan glicógeno para alimentarse y mantener su metabolismo, produciendo ácido láctico. El glicógeno se obtiene a través del epitelio escamoso vaginal y esta favorecido precisamente por los estrógenos; de modo que una caída de estrógenos debilitará la flora vaginal, elevará el pH y disminuirá las secreciones vaginales.

Además los estrógenos ayudan a mantener el grosor del epitelio vaginal así como sus niveles de humedad. La pérdida de rugosidad del epitelio de la vagina también será causa de atrofia de las paredes vaginales, debido en gran medida a la alteración de los niveles de colágeno que sostienen las paredes vaginales.

La musculatura del suelo pélvico está formada por tejido conectivo en un 80 por ciento, así que la aparición de prolapsos de órganos pélvicos también aumenta con el climaterio.

Por otra parte, la caída estrogénica también afecta a nivel de otros órganos con receptores hormonales como son la vejiga o la uretra, que también puede perder su capacidad elástica, produciendo irritación, sensación de urgencia miccional e imperiosidad.

Síntomas del Síndrome genital urinario

La alteración a nivel de las mucosas y de los tejidos conectivos acaba afectando en todas las dinámicas pélvicas: miccional, defecatoria y sexual.

Se unen la falta de lubricación, la pérdida de elasticidad y sostén de los órganos pélvicos y la atrofia de la vagina pudiendo dar una serie de síntomas y signos diversos:

  • Aumento de la frecuencia urinaria
  • Infección urinaria postcoital
  • Urgencia miccional
  • Incontinencia de orina
  • Dispareunia
  • Hiposensibilidad coital
  • Déficit orgásmico
  • Prolapso de órganos pélvicos
  • Estreñimiento
  • Nicturia
  • Disminución de la capacidad vesical

La vida sexual de la mujer puede verse afectada. La perdida de elasticidad vaginal puede hacer que el coito sea doloroso. Además la sensibilidad puede verse afectada al haber menor trofismo a nivel clitoriano , con dificultades para llegar al orgasmo.

El malestar vaginal puede acabar produciendo pérdida de la libido, evitando la intimidad con la pareja y afectando a su bienestar.

Edurne Escalada

Cómo minimizar el impacto del síndrome genital urinario

El impacto que la caída de estrógenos tenga a nivel de nuestro sistema pélvico puede depender en gran medida de la prevención y de nuestro estilo de vida, por ello es recomendable:

  • Mantenerse activa: hacer deporte, sobretodo ejercicios de fuerza y trabajo de cardio. El sedentarismo es enemigo de nuestro cuerpo y también de nuestro suelo pélvico.
  • Hábitos saludables: sobretodo evitar el tabaco, el alcohol y llevar una alimentación sana y rica en vitaminas a base de verduras, carne, pescado, frutas y huevos.
  • Beber una cantidad correcta de agua y cuidar nuestros hábitos urinarios: si no bebes agua tu sistema urinario no podrá realizar correctamente sus funciones de llenado-vaciado. Si tienes urgencia o incontinencia NO BEBER no hará que mejore tu problema, lo empeorará.
  • Ser conscientes de la zona pélvica: debemos mover nuestra vagina, ser conscientes de como es nuestro sistema pélvico y genital. Conocerlo y cuidarlo. Visitar a un Fisioterapeuta de Suelo pélvico es fundamental para mejorar el autoconocimiento de la zona y aprender ejercicios específicos que ayudarán a tu periné. Además terapias como la radiofrecuencia y las ondas de choque ayudan a mejorar la calidad del colágeno y el trofismo genital.
  • Mimar tu vulva-vagina: la hidratación es importante. Al igual que cuidas la piel de tu rostro también lo necesita tu vulva y tu vagina. Para ello usa: hidratantes, lubricantes (en el sexo) y si es necesario terapia de choque con óvulos.

Y tú, ¿Sufres atrofia vaginal? ¿Se te escapa el pis? ¿Tu vida sexual no es como antes? Pide asesoramiento con profesionales en salud íntima.

Publicado por Edurne Escalada

Fisioterapeuta Uroginecológica y Obstétrica. Especialista en Terapia Manual y dolor miofascial

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