Dolor menstrual: si duele no es normal

Dolor menstrual o dismenorrea

El dolor menstrual, conocido como Dismenorrea es una entidad habitual entre las mujeres con una prevalencia tremenda, entorno al 85 por ciento de las mujeres sufren o han sufrido dolor menstrual en algún momento. Para que nos entendamos, que sea habitual no quiere decir que tengamos que normalizarlo, al igual que no es normal padecer dolores de cabeza recurrentes, tener reflujo o que nada más comer se nos hinche la barriga.

Aquí os voy a hablar de la dismenorrea primaria, que es la más habitual, aquella que se produce en ausencia de patología pélvica. Es aquella en la que vas al ginecólogo, te hacen la exploración y te dicen que no tienes nada, y tu te vas a tu casa hasta el siguiente mes que empieces con dolor y tires de tu caja de ibuprofenos.

La menstruación es una inflamación, una inflamación FISIOLÓGICA y gracias a ella se produce este sangrado, por la descamación del endometrio, resultado de la no-fecundación de un óvulo en cada ciclo. NO obstante, que sea una inflamación fisiológica no significa que deba doler.

La menstruación es un proceso inflamatorio que en ningún caso debe imposibilitar nuestra vida.

La dismenorrea primaria es un problema de resolución de la inflamación, una inflamación que debe producirse de forma rápida, en un tiempo determinado y a una intensidad adecuada

Lo normal es que la sangre menstrual sea de color rojo, sin coágulos y sin sangrados de color marrón. Debe tener una duración de 4 a 5 días y de ningún modo debe paralizarnos o hacer que nos tengamos que quedar en la cama

Cómo se produce la inflamación de la menstruación

La inflamación se produce mediante una cascada de moléculas denominadas PROSTAGLANDINAS, que al aumentar su número hacen que la inflamación crezca en intensidad y se liberen otras sustancias conocidas como lípidos mediadores de la inflamación, LAS LIPOXINAS Y LAS RESOLVINAS, que tienen como objetivo frenar dicha inflamación en un momento determinado y además limpiar el tejido de restos celulares. es decir, resolver la inflamación.

Si alguna de estas moléculas no aparece, está en un número inferior o superior al necesario esta inflamación no puede resolverse de forma adecuada. Por ello, si nos paramos a pensarlo nos daremos cuenta de que tratar el dolor menstrual con antiinflamatorios no sea lo más adecuado…. ¿Y porqué? Pues porqué si cortamos la inflamación no habrá prostaglandinas suficientes, no se crearán lipoxinas suficientes para hacer el STOP INFLAMATORIO, entraremos en un estado de inflamación crónica, mantenida y a largo plazo acabarán por producirse fibrosis en el endometrio, aumentando el dolor menstrual y entrando en un círculo difícil de salir.

Los antiinflamatorios no son la receta adecuada para acabar con la dismenorrea primaria, sino un parche que a largo plazo puede generar fibrosis. La descamación del endometrio sobre una fibrosis duele más, es cómo si se descamase el endometrio sobre una herida, un tejido que no se ha eliminado de forma correcta cuando tocaba

Si no puedo tomar antiinflamatorios….

¿Qué hago?

La importancia de la alimentación en nuestro sistema endocrino

Ahora que ya conoces la importancia de que los procesos de inflamación se realicen de forma correcta para que no se produzca dolor menstrual, y que esto es a partir de una serie de moléculas que fabrican nuestro cuerpo dirás….¿y de dónde sale la materia prima para fabricar estas moléculas? Pues principalmente de NUESTRA ALIMENTACIÓN.

En nuestra dieta no puede faltar Omegas 3 y 6, vitamina D y A. Estas sustancias las encontraremos en la carne y pescados, huevos y marisco alimentos fundamentales para nuestras células.

Por supuesto las verduras y frutas de temporada, el agua, la luz solar y el deporte no pueden faltar

Y lo que nos sobra en la alimentación serán todos esos productos capaces de romper la barrera de permeabilidad de nuestro intestino, aquellos que tienen la capacidad de pasar al sistema inmunitario comportándose como auténticos extraños y produciendo por tanto alteraciones a nivel del sistema inmune, lo que conocemos como INFLAMACIÓN DE BAJO GRADO. Estos productos son principalmente los cereales (derivados del trigo) y los procesados.

Los cereales contienen sustancias que son antinutrientes y modifican la permeabilidad intestinal; el gluten además rompe la barrera celular y se produce el paso de sustancias que no deberían entrar y que son presentadas al sistema inmune como antígenos, con la consiguiente cascada inflamatoria

Cambio de hábitos: fundamental en el proceso

A parte de todo lo que hemos mencionado sobre la alimentación habrá otros puntos fundamentales a tener en cuenta, y esque todos los hábitos que puedan causar inestabilidad sobre nuestros genes deben ser eliminados y sustituídos por aquellos que fortalecen nuestro sistema inmunitario y endocrino.

«La gestión de la inflamación tiene que ver tanto con nuestro sistema endocrino como nuestro sistema inmunitario, íntimos amigos y que trabajan por y para asegurar nuestras funciones corporales»

Por tanto el tabaco, el alcohol y el estrés deben salir de tu vida….y dale paso al deporte, a la alimentación equilibrada y equilibra tu sistema emocional sacando los tóxicos que te hacen daño.

Los cambios de hábitos no tienen un efecto inmediato, hay que esperar un media de 4 meses para que empiece a surtir efecto, pero los beneficios a largo plazo compensarán el esfuerzo.

Publicado por Edurne Escalada

Fisioterapeuta Uroginecológica y Obstétrica. Especialista en Terapia Manual y dolor miofascial

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