Menopausia y suelo pélvico

Cambios durante la menopausia

La menopausia marca otro momento en la vida de la mujer ligado a esa última menstruación o regla y los cambios hormonales que se producen antes, durante y después o lo que conocemos como climaterio.

El clima hormonal entraña una serie de modificaciones a nivel físico y psíquico ligado precisamente a esa disminución de los estrógenos. Los cambios que puede percibir la mujer son: sofocos, irritabilidad, dolores de cabeza, fatiga, cambios en la distribución o aumento de la grasa corporal, pérdida de elasticidad de la piel y disminución del vello púbico y axilar por la disminución del colágeno…

A nivel de las mucosas se produce un adelgazamiento de la mismas, marcadas por la falta de trofismo (llegada de sangre) y la vascularización. Hay mayor deshidratación que se nota en la falta de lubricación vaginal por lo que la mujer puede experimentar dispareunia (dolor durante las relacciones sexuales), déficit sensitivo y orgásmico, y bajada de la líbido. La mucosa de la vejiga y la uretra también ser verán afectadas y con esa alteración de la vascularización se pierden parte de los mecanismos de cierre uretral.

La alteración a nivel de las mucosas, pérdida del colágeno y disminución del trofismo de los tejidos conlleva a la pérdida de tono del suelo pélvico, que a parte de estar formado por músculo (en su 20 por ciento), está formado por tejido conjuntivo (80 por ciento) que actúa de sostén.

En resumen, la menopausia puede conllevar una pérdida de los mecanismos de continencia con la alteración de las mucosas produciendo incontinencia urinaria, problemas de motilidad y estreñimiento, sequedad y disfunciones de la esfera sexual.

Cómo tener más bienestar al llegar a la menopausia

Movimiento

Aumenta tu nivel de actividad física, incluye ejercicios de fuerza. Que sí, que caminar y eso está muy bien, pero una de las consecuencias de esta etapa es el cambio de composición corporal, con disminución del tejido muscular y aumento de la grasa corporal, así que darte un poco más de caña con ejercicios de pesas, sentadillas…..no te irán nada mal.

Alimentación

Cuida tu alimentación….lo sé esto hay que hacerlo siempre pero ahora habrá que tomárselo un poco más en serio. Una correcta alimentación ayudará a mejorar tu composición corporal, a tener mejor las mucosas y la piel. Asegúrate de tomar alimentos que ayuden a mejorar tu clima hormonal como fitoestrogénicos tales como guisantes, lináceas, habas, semillas….. Consume una cantidad adecuada de proteína (pescado, carne, huevos…), verduras y frutas; y huye de los precocinados y los procesados. Bebe una cantidad correcta de agua y no abuses de los excitantes y el alcohol.

Mens sana in corpore sano

Haz cosas que te den bienestar, cuida tus pensamientos y elimina los tóxicos de tu vida. El estrés es un factor que a largo plazo acaba por arrastrarnos hacia desórdenes de todo tipo, por los aumentos del cortisol en sangre. Siempre que sea posible hay que evitarlo.

Trabaja tu periné

Es conveniente realizar una valoración pélvico-perineal con un Fisioterapia Uroginecológico para conocer el estado de ese suelo pélvico e indicar el tratamiento más adecuado para prevenir o aliviar posibles disfunciones de haberlas.

Algunas de las herramientas que tenemos para cuidar del suelo pélvico son:

Y recuerda:

  • Evita el estreñimiento y ve al lavabo cuando tengas ganas
  • No pospongas la micción, no es bueno.
  • Hidrátate correctamente.
  • Asegura el vaciado (tanto del pipí como de las heces).
  • No empujes al orinar.
  • No hagas pipí stop por favor.
  • Aprende a hacer la maniobra de knack.
  • Cuida tu postura.
  • Usa productos de higiene adecuados.
  • Ten sexo, contigo misma, con tu pareja…con quién quieras.

Espero que te sea útil, y si tienes cualquier duda no dejes de acudir a tu Fisioterapeuta.

Publicado por Edurne Escalada

Fisioterapeuta Uroginecológica y Obstétrica. Especialista en Terapia Manual y dolor miofascial

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