Papel de la Fisioterapia en la dispareunia

Qué es el dolor sexual

El dolor sexual o dispareunia se define como aquel dolor vaginal, pélvico o abdominal que se produce durante la penetración o después de ella. Esta dispareunia puede ser más superficial o profunda dependiendo de las causas que la produzcan y puede llegar a imposibilitar la penetración.

Son muchas las mujeres que padecen dispareunia en algún momento de su vida y por desgracia pocas las que conocen que la Fisioterapia Pelviperineal les puede ayudar. Por ello vamos hoy a hablar un poco del dolor sexual y por si no lo conoces de sus posibles tratamientos.

Todo lo que se refiere a la zona pélvica y perineal en cuanto a dolor tiene un gran peso psicológico. Nuestro suelo pélvico, zona de gozos y pasiones y a veces de cicatrices físicas y emocionales, cambia como nosotras a lo largo de la vida. La mujer debe conocer su anatomía, y muchas veces redescubrirse a sí misma. El autoconocimiento de nuestras estructuras corporales es el primer paso de toda recuperación, o mejor dicho: DEVOLVER EL ÓRGANO AL CUERPO.

El tratamiento con dilatadores ayuda a estirar los tejidos vaginales, disminuir el dolor y normalizar tensiones

Causas de dolor sexual

El dolor sexual puede producirse como decíamos a diferentes niveles:

Si se localiza en la zona más externa hablamos de una dispareunia superficial. La dispareunia superficial puede deberse a alteraciones de la mucosa: sequedad, tirantez, déficit estrogénico, infecciones….. También a cicatrices perineales, neuralgias pudendas o a veces una excitación insuficiente. En algunos casos la mujer no presenta ningún hallazgo clínico que se asocie a su sintomatología entonces hablamos de sdr doloroso vulvar o vuolvodinia. En este último caso hay que atender a factores que puedan producir esa hipersensibilización como son los cambios hormonales, metabólicos e inmunitarios.

Si se localiza en la zona más interna hablaríamos de una dispareunia profunda. La dispareunia profunda puede llevar asociado o no un síndrome de dolor miofascial del suelo pélvico (activación de puntos gatillo con dolor irradiado), una endometriosis, adherencias pélvicas ya sea por esta última causa o tras cirugías pélvicas, un parto…. Puede ser también debida a alteraciones de tipo visceral como un colon irritable, atrapamientos nerviosos o congestión vascular.

En otros casos la mujer presenta un espasmo muscular muy fuerte que impide totalmente el coito, es lo que denominamos vaginismo. En este caso hay un aumento de la actividad muscular que se protege en respuesta a esa penetración vaginal, con dolor y se hace de forma completamente inconsciente.

Estas mujeres no saben relajar su periné durante la penetración, y esto es independiente de su excitación o el deseo sexual que sientan. Las causas exactas son difíciles de definir pero lo que está claro es que hay una hiperactivación del sistema nervioso central, no autorizando este acto e impidiendo la relajación vaginal. Los motivos pueden ser desde miedos, falsas creencias, falta de autoconocimiento de sus genitales, estrés o algún trauma.

Tratamiento del dolor sexual

El tratamiento de fisioterapia se implementará en función de los hallazgos tras la anamnesis y la exploración pelviperineal de la paciente. En algunos casos dependiendo de los motivos para ese dolor sexual será necesario un apoyo psicológico o derivar a sexología para abordar los miedos, traumas….que pudiesen existir.

Desde la fisioterapia se puede mejorar la respuesta defensiva, el dolor y normalizar los tejidos mediante:

  • Enseñanza de ejercicios para mejorar el autoconocimiento de la zona genital y suelo pélvico.
  • Tratamiento de las mucosas y la lubricación en caso de déficit estrogénicos.
  • Descongestión de la zona pélvica mediante ejercicios respiratorios, aspiraciones diafragmáticas y terapia visceral.
  • Mejora de la gestión de la presión, relajación diafragmática y mejorar el control postural.
  • Mejora del movimiento de todas las estructuras articulares pélvicas y a distancia, así como de músculos y fascias.
  • Ejercicios de toma de conciencia del suelo pélvico.
  • Desensibilización del dolor mediante neuromodulación.
  • Tratamiento de cicatrices y adherencias pélvicas.
  • Dilatación gradual de la vagina mediante masaje perineal y el uso de dilatadores.
  • Descentralización del dolor: explicación del dolor, cómo funciona, influencias…

Ya ves que son muchas las herramientas con las que podemos trabajar tu dolor sexual. Si te has sentido identificada con alguna de las situaciones anteriores no dudes en acudir a tu fisioterapeuta de suelo pélvico.

Publicado por Edurne Escalada

Fisioterapeuta Uroginecológica y Obstétrica. Especialista en Terapia Manual y dolor miofascial

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: