Dolor pélvico crónico

Hoy os voy a hablar de una entidad que produce lamentablemente mucho sufrimiento en algunas mujeres, el dolor pélvico crónico.

El dolor pélvico crónico se produce en un 15 a 20 por ciento de las mujeres, un porcentaje nada despreciable que además tiene un impacto muy negativo en la calidad de vida. Se denomina crónico a aquel que tiene una duración mayor de 6 meses y se localiza en la zona abdominal y pélvica.

Las causas del dolor pélvico son muy variadas y difíciles de agrupar. A veces coexisten varias entidades a la vez que pueden ser desde de tipo ginecológico (con un carácter cíclico asociada a los cambios hormonales o a la presencia de endometriosis, adherencias y etc) a trastornos musculoesqueléticos (dismetría de las extremidades, desequilibrios musculares, hipermovilidad articular, atrapamiento de estructuras nerviosas, puntos gatillo…), alteraciones gastrointestinales, patología vesical y por supuesto factores psicológicos.

Puede existir un síndrome de dolor miofascial del suelo pélvico, esto es la presencia de puntos gatillo a nivel de la musculatura perineal que son altamente irritantes y sensibles al tacto y además que producen un patrón de dolor irradiado.

Además en el dolor pélvico crónico se observa una sensibilización central, producida por una hiperexcitabilidad de las neuronas (ellas son quienes codifican el dolor) y que conducen a una hipersensibilidad a los estímulos dolorosos; es decir, hacen que te vuelvas más sensible a estímulos que no deberían producir dolor.

Lo que las mujeres describen con frecuencia es:

  • Molestias a nivel del abdomen, pubis, sacro, zona lumbar, periné.
  • Sensación constante de tener ganas de hacer pis.
  • Puede existir proctalgia (sensación de pinchazos en el ano).
  • Dificultad para orinar o a veces incontinencia de orina.
  • Incontinencia fecal o estreñimiento.
  • Escozor o sensación de quemazón en la vagina.

Es un dolor que condiciona la vida social, separando a algunas mujeres de la práctica deportiva ante el miedo de hacerse daño y produciendo muchas dificultades a nivel sexual. Por tanto es altamente invalidante y genera mucha ansiedad.

Desgraciadamente el 80 por ciento de estas mujeres no están diagnosticadas y realizan un peregrinaje por diferentes especialistas en busca de un solución que en la mayoría de ellas debería tener un abordaje multidisciplinar (médicina, psicología y fisioterapia).

Desde la Fisioterapia Uroginecológica podemos ayudar detectando tras una entrevista detallada los factores que conducen a ese dolor. Las técnicas que se utilizan son: terapia manual, radiofrecuencia, neuromodulación, drenaje, liberación miofascial, punción seca, técnicas descongestivas de la zona pélvica….. A veces habrá que realizar cambios en la dieta para regular la inflamación si se trata de un dolor inflamatorio y técnicas que regulen el equilibrio dopamina-serotonina (que son las hormonas responsables de la percepción del dolor y bienestar).

Por otra parte habrá que realizar un ABORDAJE COGNITIVO sobre los mecanismos del dolor, explicando a la paciente los mecanismos del dolor, como cambia con las emociones, pensamientos, comportamientos…

Para las interesadas os dejo una recomendación de lectura maravillosa:

«Explicando el dolor» de D.Butler

¿Sufres de dolor pélvico? Espero que esta entrada te halla sido útil y no dudes en buscar ayuda si la necesitas.

¿Te ha parecido útil la información? 

Publicado por Edurne Escalada

Fisioterapeuta Uroginecológica y Obstétrica. Especialista en Terapia Manual y dolor miofascial

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: